En la actualidad, las organizaciones se enfrentan a retos sin precedentes. Los clientes internos de la empresa siguen exigiendo la prestación rápida de servicios innovadores que permitan responder a las amenazas y las oportunidades del exterior. Las organizaciónes intentan mantenerse actualizadas en cuanto a Tecnologías de Información y Comunicaciones (TICs), apesar de sus recursos económicos y personal limitado, a menudo llevando a sus recursos a agotamiento, solo para tratar de responder a las solicitudes de la empresa en continuo cambio. En este contexto, son pocas las opciones de la empresa: retrasar la innovación que alimenta el negocio o permitir que los usuarios empresariales adquieran servicios sin la supervisión del departamento de TI, de acuerdo a las políticas empresariales de los estándares de fiabilidad, seguridad, cumplimiento normativo y control.
La base de los problemas de TI reside en dedicar los presupuestos a mantener los sistemas existentes, quedando poco para reinvertir en desarrollar la empresa. Es por ello que son cada vez más las organizaciones que aprovechan la tecnología de la “nube” para romper dicho círculo vicioso y desbloquear sus recursos a fin de impulsar la innovación en la empresa.
El Cloud Computing es un nuevo modelo de consumo y entrega de servicios de negocio y TI. Permite a los usuarios obtener lo que necesitan y cómo lo necesitan, desde aplicaciones de negocio hasta plataformas de servicio e infraestructura TI, incluyendo cloud de servidores y almacenamiento virtualizado. Existen tres tipos de cloud o nube:
1. La nube pública: implementa la computación en la nube para diversas organizaciones y estas utilizan un conjunto de redes, almacenamientos y procesamiento de datos que se ajustan a las necesidades de cada una. Los principales usuarios de la nube pública suelen ser las PYMES financieras ya que este tipo de nube les ofrece servicios especiales de seguridad como respaldo de información, trabajo ininterrumpido, actualizaciones y costos bajos.
2. La nube privada: utilizada por una sola organización la cual lleva a cabo con sus propios recursos tales como un centro de datos, racks de almacenamiento o redes y que lo entregan para su uso a los clientes para entender cuál puede ser la mejor opción para tu empresa. Es importante saber que el grado de confianza de la nube privada es alto ya que es controlado directamente por el usuario. Las empresas que optan por la nube privada gozan de que controlan el 100% del manejo de sus datos e información y en caso de algún problema de cualquier tipo, éste deberá ser resuelto por la misma empresa a diferencia de la nube pública que en caso de existir algún problema de servidor siempre habrá otro servidor que pueda reemplazarlo ya que la nube pública soporta a miles de usuarios.
3. La nube híbrida: combinan los modelos de nubes públicas y privadas. Esto permite a una empresa mantener el control de sus principales aplicaciones, al tiempo de aprovechar el Cloud Computing en los lugares donde tenga sentido.
Con cloud computing, las empresas no tendrán que gestionar el hardware ni el software, esa responsabilidad le corresponderá al proveedor. La infraestructura compartida hace que funcione como una utilidad, por lo que las compañias solo deben pagar por lo que necesitan, las actualizaciones son automáticas y la ampliación o reducción del servicio comprende un proceso sencillo.
La implantación de un modelo de cloud computing fomenta la simplificación y estandarización de la infraestructura subyacente. Y esto exige dedicar una especial atención a garantizar la interoperabilidad, la resiliencia y la seguridad de una manera integrad. Las aplicaciones basadas en la nube pueden implementarse y ejecutarse en cuestión de días o semanas y cuestan menos. Con una aplicación de la nube, sólo tiene que abrir un explorador, registrarse, personalizar la aplicación y empezar a usarla.
Las empresas están ejecutando todo tipo de aplicaciones en la nube, como la gestión de las relaciones con los clientes (CRM), recursos humanos, contabilidad, etc. Algunas de las empresas más importantes del mundo han pasado sus aplicaciones a la Nube con salesforce.com después de comprobar rigurosamente la seguridad y la fiabilidad de nuestra
La implantación de un modelo de cloud computing fomenta la simplificación y estandarización de la infraestructura subyacente. Y esto exige dedicar una especial atención a garantizar la interoperabilidad, la resiliencia y la seguridad de una manera integrad. Las aplicaciones basadas en la nube pueden implementarse y ejecutarse en cuestión de días o semanas y cuestan menos. Con una aplicación de la nube, sólo tiene que abrir un explorador, registrarse, personalizar la aplicación y empezar a usarla.
Las empresas están ejecutando todo tipo de aplicaciones en la nube, como la gestión de las relaciones con los clientes (CRM), recursos humanos, contabilidad, etc. Algunas de las empresas más importantes del mundo han pasado sus aplicaciones a la Nube con salesforce.com después de comprobar rigurosamente la seguridad y la fiabilidad de nuestra






















